Tormenta
Desde la tormenta se cortó la luz y arrancaron las sirenas: Cuando vengas no te vayas más Cuando vengas acordate de vengar/me Sin piedad, mi ausencia. Te escribo desde la cueva, mi oscuridad Sin luna ni estrellas. Habitada por la noche. Ancestral. Iluminada desde las entrañas Incendiada, matizada por el tiempo gris, arropada por los astros, regida por tu mirada, enfocada, viva y muerta, bruja y loca, madre y niña, suave, fuerte y frágil, tierna y tajante, siempre alerta y siempre buscando ser más suave que la seda y más fuerte que las piedras elegidas para el combate en buenos aires y francia entre la multitud de objetos perdidos y sujetos elegidos para destruirnos. Soy la boxeadora en tu noche de graduación, tu alcohol etílico, la que te cura y te duerme, como una madre prohibida la que te salva aunque no te hace falta y si te hace falta, la que te va a cuidar, siempre. (Navidad del 2017)