La Encrucijada
Hacia el final de mis años 30, les quiero hablar sobre la teoría acerca de cómo, una vez estirada todo lo posible esa insoportable adolescencia milenial a la que nos aferramos, nos toca elegir si seguir haciéndonos lxs boludxs, o empezar a responsabilizarnos de lo que hacemos, decimos, pensamos, somos. O empezás a hacer una introspección honesta y humilde, un trabajo de auto-observación sincero, una auto-crítica verdadera; o empezás a patinarte entre un ego inflado, muy inflado, en contrapunto a una autoestima insospechablemente baja. Elegís, aunque no lo sabían antes, pero elegís, en una la ves y elegís. Una de Dos. Alta encrucijada, y bue. Si te querés hacer el boludx, te arriesgás a convertirte en unx: vas a empezar a patinarte toda la energía en fingir que la tenés clara, que sos ese alter-ego canchero que siempre flasheás ser. En conclusión, vas a desenfocarte tanto, que al final vas a terminar convirtiéndote en un verdaderx idiota. Esto, en el mejor de los casos. También podrías ...