Tormenta
Desde la tormenta
se cortó la luz
y arrancaron las sirenas:
Cuando vengas
no te vayas más
Cuando vengas
acordate de vengar/me
Sin piedad, mi ausencia.
Te escribo desde la cueva, mi oscuridad
Sin luna ni estrellas. Habitada por la noche. Ancestral.
Iluminada desde las entrañas
Incendiada, matizada por el tiempo gris, arropada por los astros, regida por tu mirada, enfocada, viva y muerta, bruja y loca, madre y niña, suave, fuerte y frágil, tierna y tajante, siempre alerta y siempre buscando ser
más suave que la seda y más fuerte que las piedras elegidas para el combate
en buenos aires y francia
entre la multitud de objetos perdidos y sujetos elegidos para destruirnos.
Soy la boxeadora en tu noche de graduación, tu alcohol etílico, la que te cura y te duerme, como una madre prohibida
la que te salva aunque no te hace falta
y si te hace falta, la que te va a cuidar, siempre.