En Una
Los demás no me ven, pero yo sé que están ahí. Y lo siento.
Como la luna, que sigue en escorpio aunque se haga de día
o la armonía, que sigue flotando en mares de relatividad
o la actividad eléctrica de tormentas lejanas
o los ojos, sobre todo los ojos de las miradas que hablan y susurran cosas
Todo sigue su curso, adentro y afuera:
el llamado del viento, las razones del tiempo
la vida, que sumerge en ríos perfumados de diferentes culturas.
Todo es frágil, todo incierto
todo se invierte, todo ganado y todo perdido.
Me duele, me asusta y me encanta.
Pero todo es relativo, mis sentimientos también.