Quand Même
Algunas veces me siento rara y me empiezo a poner
-más intensa, más creativa, más coquette-
Quiero algo con alguien, pero si ese alguien no está disponible
no quiero más algo con alguien
y ya no quiero todas esas flores ni cosas suyas
las quisiera si tuviera un jardín lleno de flores
una mesa con mantel, limonada y pan recién horneado
todas las cosas para mí, todo el jardín, todo el rato.
Y no hay nadie
y si buscásemos espejos, tampoco habría
porque para jugar en esos jardines, hay que llevar la mochi bien acomodada, ropa liviana
y mucha entrega, que tampoco hay.
Un cuaderno de hojas lisas, tapa dura azul, para diagramar nuestros planes y proyectos
solos junto al mar.
Así que me siento rara, y escribo, o leo, o escucho, o toco...
Todo para desvariar esa entrega que no pudo ser realizada.
Me quedo con el paquete, con el monto y la palabra
espero otro día poder encontrar un destinatario para semejante travesía.
Como la esperanza, ciega espero, suspiro y sigo con lo mío:
Ser la reina de los cortes anticipados, de los finales spoileados, de la risa y de la muerte
me gusta porque, en definitiva, es volverme cada día más atemporal
haciéndome, entonces, cada día más eterna ;) weeena