Abusadores Culturales

Cuando tenía unos 13/14 años, tanto yo como mis compañeras del secundario éramos acosadas por un tipo, mayor de edad, que nos invitaba a participar de orgías que él organizaba, planteado como una actividad re normal para pibitas sin experiencias sexuales previas. Eran fines de los 90's y se vivía el auge de la movida alternativa, donde muchos abusadores actuaban con total impunidad, a la vista y oídos de todos, mientras los demás se hacían los ciegos, los sordos, los tontos. Aprovechando la supuesta liberación sexual marcada por bandas referentes como El Otro Yo, nos vendían sus perversidades como rebeldía adolescente. No todas caímos en su trampa, pero todas fuimos expuestas a esta desagradable invitación. Los tipos te elegían, y si tenías suerte de que te gustara, aunque sea un poco, el idiota que tenías enfrente, te convencías de que estaba bien salir con él y listo. Definitivamente era mejor tener novio a no tenerlo. No te respetaban a vos, respetaban a tu novio. La presión por acceder a sus pedidos era enorme. Desde la adolescencia nos aplacaron el deseo. Primero nos lo marcaban, nos lo delimitaban, luego nos obligaban a desearlos o como sea, a rendirnos. Años después, una compañera me diría que haberse iniciado sexualmente de esa forma le había hecho mal. Como saben, es con el pasar de los años que empezamos a identificar abusos.
De esa lógica de violadores, aún quedan muchos ¿referentes? que siguen su vida como si nada, mientras sus víctimas van a lidiar para siempre con los fantasmas, el dolor y la impotencia de haber tenido que soportar este y muchas otras formas de violencia sexual, simbólica, cultural. El organizador de orgías con menores del que les hablo hoy, volvió a tocar y volvió a armarse a su alrededor un cerco de fantasía cultural. Están los que saben, los que sospechan, los que no les importa. Así funciona bárbaro, a fuerza de complicidad machista. Y así hay un montón (vieron que por haber empezado a tocar a los 13, conozco a muchos, así que se imaginarán). Todos muy respetados, todos muy admirados, con poco o con mucho, porque si un hombre se sube a un escenario, se presupone que hay que admirarlo, ¡ni que fuésemos sus madres!

Hay algo así como una vuelta a dispositivos de manipulación informativa y necesidad de admiración tomada por la fuerza, que siempre de una u otra forma, termina en violencia contra las mismas y nuevas víctimas. Algunas lo cuentan, lo trabajan, lo resignifican y dentro de todo la podemos llevar. Otras siguen en la negación, asegurándoles vía libre para continuar estas prácticas. Los actores, sus amigos y cómplices, los que saben y ocultan, los que inventan versiones distorsionadas para reivindicarse como buenos, sensibles y correctos, no se preocupan por nada, ni por sus víctimas, ni por sus amigas, ni por nosotras, ni por las que vendrán. Y muchos de esos están ahora en espacios bancados por el poder, a cargo de gestionar movidas culturales, sin una pizca de remordimiento, sin una pizca de conciencia, sin nada de incomodidad. Así funciona el patriarcado. Con nuestro silencio y su liderazgo a base de prepotencia e indiferencia. Nosotras tenemos que verlos enaltecidos con muy poco, cuando siempre tuvimos que rendirles cuentas a los menos agraciados, a los menos valiosos, a los menos talentosos, aun teniendo mucho más para decir, para plantear, para transformar.

En los 90's a las pibas nos enseñaban a competir entre nosotras, para que no nos avivemos,para que no nos unamos y para que no se nos ocurra contarnos lo que ellos nos hicieron. Y acá estamos, algunas pocas entendimos que sin una perspectiva feminista, aun cuando se hagan los buenos, nunca vamos a poder trascender sus límites. Es en la unión y acompañándonos entre nosotras que podemos ser libres, aun sabiendo que es muy difícil llegar lejos si no accedemos a sus deseos. En general, el no-colectivo de mujeres que frecuentaron el under desde esa época quedó disperso, y hoy veo mujeres ya adultas absorbidas por el sistema, apagadas, muertas en vida, pero aun sosteniendo la impunidad de esos hombres. Hay víctimas y victimarios que acuerdan desconocer las aberraciones que les hicieron con mentiras o silencio, a cambio de ilusiones de reconocimiento, que es una forma de aplacarlas, de marcarles lo que ellas necesitan, de decirles hasta dónde la dejan llegar o ser ellas. Queridas: ellos nunca las van a respetar, ni antes ni ahora. Tal vez si son de clase alta, aunque no se crean... Nada cambió. La violencia continúa. De todas formas dudo que con el tiempo no se sepan más cosas. Los hechos y sus consecuencias no se borran, modificar historia oficializando lo que les conviene no dura para siempre. O al menos esa mi última esperanza. Que nadie diga nada solo demuestra mediocridad, no inocencia. Mientras tanto, queda esperar y reconocer qué hacemos (o no) para mejorar esta cultura machista que tanto nos hace mierda. Es importante tener en cuenta que el encubrimiento pone en peligro a más pibas.
Mujeres, adolescentes y niñas: antes de confiar en un hombre al que solo conocen por tener una banda, un bar o una trayectoria de años, hablemos entre nosotras, averigüemos cómo fueron con sus parejas o amigas. Consultémonos las dudas, rompamos el cerco de silencio, salgamos de la negación, que a la mayoría algo nos hicieron, y hacerse las tontas ni lo borra, ni lo resuelve. Tenemos la posibilidad de evitar que le pase a las que ahora empiezan a transitar estos espacios. Si crecieron y no se avivaron del poder y la responsabilidad que tenemos ahora de marcar un rumbo distinto para las que vienen, no aprendieron nada. Y si no les importa y eligen fingir demencia, quiero decirles que eso tampoco las salva. Siguen aceptando y reproduciendo violencias, y ahora sí que son responsables. Que no sea al pedo tener la posibilidad de ocupar escenarios. Si las dejan subirse condicionadas, no las están apoyando, las están usando.
Buen finde para todxs, menos para los violines, los abusadores y los violentos, que está lleno.

PD. Acá estoy para las que quieran aportar, conversar, saber más.

💜





Entradas más populares de este blog

*LAS Ganas

Euges de los Duelos

World Music para meterle ritmo al conchurbano en el que nos metimos hermanaAa