El 13 de enero del '76, uno de los grupos paramilitares que más adelante conformarían la triple A, fue a buscar a mi papá para detenerlo y asesinarlo. Él era delegado de Propulsora y militaba en el PST. Lo buscaron en Ensenada y por suerte ya no vivía ahí. Ya había persecuciones, secuestros, torturas, violaciones, asesinatos y desapariciones antes de la dictadura. Volvieron a ir el 26 de marzo, ahora sí, en plena dictadura, ya conformada la triple A, pero tampoco lo encontraron, pues ya estaba advertido de que eran perseguidos para matarlos (lo cual está de más aclarar, pues si lo encontraban, yo no estaría sentada acá, escribiendo estas líneas). Fue perseguido por hacer huelgas para pedir mejoras laborales, por apoyar a los movimientos de estatales, estudiantes, docentes y obreros que buscaban trabajar y vivir en mejores condiciones. Mi madre lo conoció en el '77, cuando volvió de Catamarca, lugar al que se había autoexiliado junto a un amigo. Llegó a sacar el pasaporte, p...